NOMENCLATURA

Denominación

Huamantla

Toponimia

Huamantla proviene de la palabra náhuatl cuahuitl que significa “Árbol”; así como de man de “Maní”, que quieren decir junto, formado o alineado, y la posposición locativa tla que denota “Abundancia”. Así Huamantla significa “Lugar de árboles formados o juntos”.

Glifo

Huamantla

HISTORIA

Reseña Histórica

Antecedentes prehispánicos

La primera aldea sedentaria, constituyó uno de los 13 asentamientos descubiertos hasta ahora en Tlaxcala. Se calcula que la población total de los 13 asentamientos ascendía aproximadamente a 3 500 habitantes. Esta localidad debió formarse entre los años 1800-1700 al 1 200 a.c., con agricultores que formaron una pequeña aldea.

En un sitio conocido como Los Cerritos de Natividad, al oeste de la actual ciudad de Huamantla, fueron encontrados vestigios de una villa.  Los arqueólogos del INAH han descubierto y explorado tres sitios en el municipio de Huamantla, terrenos adyacentes a los ejidos de Xalpatlahuaya, Los Cerritos de Natividad y de la Loma de San Dieguito. Estos tres asentamientos de la llanura de Huamantla formaron parte de los 14 pueblos donde se concentró el poder político, económico y religioso de manera regional, controlando las villas, aldeas y estancias que se localizaban a su alrededor.

No se dispone de los cuadernos de campo elaborados por los arqueólogos que han explorado los sitios conocidos como Los Cerritos de Natividad y de Loma de San Dieguito en Huamantla,  los cuales permitirían una descripción de las técnicas de construcción que usaron los habitantes de Huamantla. Estos tres sitios muestran un desarrollo urbanístico, consistente en la disposición de plazas limitadas por altas estructuras piramidales, calles internas perfectamente trazadas y plataformas de menor tamaño para zona residenciales de los líderes o principales.

Pese a que el corredor teotihuacano se bifurcaba en Huamantla, siguiendo dos caminos: uno hacia el actual municipio de El Carmen Tequexquitla y de ahí a la Sierra Blanca por el norte de Perote; el otro camino seguía rumbo al sur, hacia Acatzingo, Puebla, para continuar a Tehuacán, rumbo a Oaxaca. En ninguno de ambos caminos existen testimonios de que hubiera, en espacios del actual municipio de Huamantla, alguna población teotihuacana importante

La Inmigración Otomí,   según el códice de Huamantla, en el cerro de Tiltepec, combaten con los otomiés de Atlangatepec, que habían llegado con anterioridad, desarrollando la cultura Tlaxco. Estos les impiden el paso. Los recién llegados derrotan a los otomiés de Atlangatepec. Con esta victoria ganan el derecho de paso y el reconocimiento de los tlaxcaltecas teochichimecas, quienes les permiten cruzar el río Zahuapan y seguir su camino, llegando a establecerse en el sureste de la gran Matlacuayetl y sureste del río Atoyac. Lo único comprobable, por los vestigios dejados en los asentamientos de la cultura Tlaxco, es que las primeras inmigraciones otomiés a Tlaxcala ocurrieron en el año 900  d.c., y posteriormente siguieron varias oleadas migratorias, que dan origen a las poblaciones otomiés en el Valle de Huamantla.

El señorío de Tliluhquitepec desapareció antes de la llegada de los españoles, lo que no ocurrió con Atlangatepec y Tecoac. Este último, por haberse situado en Huamantla, merece particular atención. Actualmente en Huamantla existen varios poblados con el nombre del señorío de Tecoac: San Francisco Tecoac, Francisco Villa Tecoac, Francisco I. Madero Tecoac y Arroyo  Tecoac. Todos al oriente del arroyo Quimicho.

Los otomiés cultivaban maíz, chile, frijol, tomate y aguacate. Especial cuidado tenían con el cultivo del maguey, del que se extraía el líquido con el que se elaboraba el pulque que  se consumía en las celebraciones religiosas y para estimularse antes de entrar en combate. Aprovechaban la madera del bosque de las faldas de La Malinche, obteniendo leña para el fogón y teas para la iluminación. Entre los trabajos artesanales se encontraba la producción del papel amate que se obtenía de la corteza del árbol del jonote blanco y colorado. En la artesanía destaca el ejido, donde las mujeres otomíes mostraban una habilidad excepcional. Finalmente, había que citar la alfarería con la variedad de ollas, comales, tecomates, cajetes, copas y platos de  barro que se producían.

La Colonia: Por instrucciones del virrey don Antonio de Mendoza, el gobernador de Tlaxcala, en presencia de los caciques, señaló el lugar para erigir el pueblo de San Luis Huamantla, dando posesión de los solares correspondientes a los fundadores nombrados por su majestad, señores: don Juan Maldonado y Paredes, Juan Rafael Tenorio, don Alonso Muñoz Camargo, don Francisco Lucas García, don Eugenio Leal Chocolatzin, don Diego Guevara y don Juan de Aquino.

De esta manera Huamantla se asentó, teniendo cómo deidad protectora a la Matlalcuéyetl o “sierra de las faldas azules”. El lugar escogido para erigir la ciudad de Huamantla estaba bien dotado de recursos naturales y de un suelo fértil, pues tenía muchos campos para ejidos y montes, y aunque  era tierra fría, producía. Al paisaje donde se fundó Huamantla, los otomiés llamaron Matlacuayetl o sierra de las faldas azules a “una sierra sola, redonda y llana”

Huamantla por ser parte de la provincia realenga de Tlaxcala, debía ser habitada únicamente por tlaxcaltecas y otomíes, de conformidad con la real cédula que en 1535 había otorgado el emperador Carlos V a la embajada tlaxcalteca que había encabezado el Tlaxcala. Sin embargo, el privilegio y la promesa real sería quebrantada; primero, por el virrey don Antonio de Mendoza, y después sería desconocida por Felipe II, sucesor de Carlos V. El virrey don Antonio de Mendoza otorgó varias mercedes de tierras a españoles entre 1539 y 1543.

Entre éstas destaca la otorgada a Diego Muñoz de Camargo, padre del historiador de Tlaxcala, en el Valle de Atzompa y la de Juan Ochoa de Lejalde en Nopaluca, ambos en los valles de Huamantla. Además de estas mercedes otorgadas a españoles en Huamantla, había otras más en otras partes de Tlaxcala, provocando la inconformidad del Cabildo, quien en 1552 envió una embajada a España, llevando consigo un Yaotlancuiloli, “pintura de guerra”, conocido más tarde como el Lienzo de Tlaxcala.

En el caso particular de Huamantla puede decirse que la penetración española fue vía el mercado de bienes raíces y por transacciones que realizaron las grandes casas señoriales, tanto de las huehuecalli, como de las pilcalli y teccalli. A fines del siglo XVI encontramos en Huamantla a los siguientes estancieros y labradores españoles: Alonso Martínez de la Morena, con una estancia de ovejas en Tecoac; Rubén Arias, Diego López Coo y Juan Arias de Villa Verde, con grandes labranzas de trigo y tropas de carreteras (Arias era dueño de un molino en Tecoac); Francisco Luis, con labores de trigo y maíz y otras granjerías de mediana escala, casado con doña Catalina de Castro, de la cabecera de Tizatlán, heredera de grandes extensiones de tierra con terrazgueros a Huamantla; Diego Muñoz Camargo propietario de varias fincas rurales en Huamantla; Matías del Portillo dueño de estancias de ovejas y el canónigo Alonso Hernández de Santiago, también dueño de estancias de ovejas. La penetración española impulsó una agricultura mercantil, sobre todo en Huamantla, que se convirtió en el siglo XVII en un dominio de labradores españoles.

La construcción de los conventos se inició en abril de 1567, en Huamantla, Ixtacuixtla y Hueyotlipan. Para 1569 los frailes residían en las instalaciones conventuales. Huamantla como heredera de la cabecera de Tizatlán, recibió a los primeros franciscanos en 1567, iniciando la construcción del convento en  ese año, bajo la dirección de Fray Pedro Meléndez. Hacia 1585 el convento fue concluido, contando con claustro alto y bajo, dormitorios, celdas y jardines, y un ingenioso sistema de abastecimiento de agua. El fervor religioso de la ciudad de Huamantla se manifestó con la construcción de las once ermitas e iglesias de visita que fueron eregidas, en la medida en que la ciudad se fue conformando. De ésta manera, se construyeron las capillas de los barrios de El Calvario, La Trinidad, La Santa Cruz, San Miguel, San Juan, San Francisco, San Sebastián, Santa Ana, San Antonio, La Caridad y San Diego. Las iglesias de visita correspondieron a las poblaciones de San Juan Ixtenco, San Pablo, San Lorenzo, Cuapiaxtla, Santiago Xaloztoc y San Nicolás.

La disputa entre el clero regular y secular por los conventos, iglesias, objetos sacros, imágenes, organización de fiestas religiosas etc., y la campaña de mutuo desprestigio en que se enfrascaron también incluyó a los indígenas, quienes sufrieron las consecuencias de la represión, por parte del clero secular, que a la larga se impuso sobre el clero regular.

Los indígenas de Huamantla manifestaron que los párrocos incumplían sus promesas de buen trato, pues se negaban a enterrar a sus difuntos en la parroquia, por lo que se veían obligados a llevarlos al convento franciscano de manera clandestina y por la noche, donde sí eran aceptados para recibir cristiana sepultura. Agregaban que muchos morían sin confesión, porque algunos párrocos no conocían la lengua otomí, además de haberse apoderado de los bienes de varias cofradías indígenas.

El segundo golpe vendría apenas 14 años después de la secularización de las parroquias, cuando los estancieros españoles residentes en Huamantla enfrentaron la resistencia del Cabildo Indígena para apropiarse de la tierra primero, y de la mano de obra, después. Huamantla desde fines del siglo XVI se había convertido en la segunda ciudad de importancia en la provincia, con una población española numerosa, cuyos intereses estaban más asociados con las vecinas regiones poblanas de San Juan de los Llanos, Nopaluca, Tepeaca y el valle de San Pablo.

Como los labradores alegaban que el “centralismo indígena” los asfixiaba solicitaron a la Audiencia de México en 1654, su separación de la ciudad de Tlaxcala y de su Cabildo Indígena, transformando el partido de Huamantla en un corregimiento español, en el que se designara un corregidor particular, un escribano público y alguacil mayor de los españoles, además de un gobernador y Cabildo para los naturales. A cambio de la independencia de Huamantla, los peninsulares ofrecían a la Corona un donativo de 4,000 pesos. Por contrapartida, el Cabildo Indígena acusó a los labradores de “vaciar” los pueblos para sus estancias, no sólo para explotarlos sino para despojarlos de sus tierras.

Advirtió también que los españoles de Huamantla eran unos advenedizos, cuyos títulos sobre sus propiedades eran ilegales y que trataban mal a los trabajadores de las haciendas. Sostenía que de proceder la solicitud de los españoles, descendería el tributo que pagaba la provincia; señalaba además que los seis pueblos del partido de Huamantla estaban habitados por naturales y que habían dado su reconocimiento al gobierno de la ciudad de Tlaxcala. Los pueblos a que se refería el Cabildo, fueron: Huamantla, San Juan Aichtempan, San Pablo Zitlaltepec, San Lorenzo Cuapiaxtla, Santiago y San Nicolás. El 24 de abril de 1654 el virrey de la Nueva España, Duque de Alburquerque, emitió sentencia en relación a la controversia, desechando la pretensión de los estancieros españoles. El Cabildo de Tlaxcala salió victorioso.

Los naturales de Huamantla le solicitaron a la Real Audiencia la elección de su alcalde provincial, demanda que les fue concedida el 19 de noviembre de 1741. La elección del alcalde provincial de Huamantla en estos términos, tuvo escasa resistencia del Cabildo Indígena de la ciudad de Tlaxcala. Este argumentó que tal alcalde siempre había sido designado por el propio Cabildo. Huamantla logró la elección directa de su alcalde provincial, quien continuaba formando parte del Cabildo Indígena de la ciudad de Tlaxcala, manteniéndose la unidad de la provincia.

La vida transcurría tranquila en la región. Pero una serie de acontecimientos se sucedieron hasta trastocar la vida apacible de la provincia: Tlaxcala y Huamantla, para la segunda mitad del siglo XVIII, dejaron de ser ciudades de población exclusivamente indígenas, al concentrarse en su seno una numerosa población española y criolla dueña de haciendas y ranchos, o bien de personal administrativo y operativo de las mismas, además de los dueños de obrajes.

Siglo XIX

La Independencia: La población indígena de Huamantla, que de una u otra forma había sido incorporada a la forma de gobierno colonial y resentían los controles y explotación que ejercía la población española, mostraron su simpatía por el movimiento encabezado por el cura don Miguel Hidalgo y Costilla, la madrugada del 15 de septiembre de 1810.

Para los huamantlecos no fue fácil su participación en las filas insurgentes, porque el centro realista de Puebla sofocaba rápidamente cualquier brote de disidencia. Pese a ello, los ciudadanos de Huamantla se unieron a las filas insurgentes de Vicente Gómez, quien tuvo varios enfrentamientos con el coronel De la Concha en Huamantla, Tlaxco y Calpulalpan. El principal intrigante fue el sacerdote Miguel Valentín, líder de la fracción de la diputación poblana, quien también se desempeñaba como cura de Huamantla. Este advenedizo no dudó en usar el ascendiente religioso que ejercía sobre los notables de Huamantla, arrastrando al propio Ayuntamiento hacia sus posiciones anexionistas. Convenció al alcalde y regidores, para que elaboraran y enviaran una “representación” al Congreso Constituyente, en la que daban su anuencia para la anexión de Tlaxcala a Puebla.

La representación del Ayuntamiento de Huamantla, fue apoyada por los Ayuntamientos de Tlaxco, Apetatitlán, Ixtacuixtla y San Dionisio Yauhquemecan, como consecuencia de la labor de proselitismo que llevaron a cabo los diputados tlaxcaltecas José Antonio Díaz Varela y el también sacerdote Manuel Bernal, quienes tenían intereses muy concretos como hacendados en la región de Tlaxco, además del rico comerciante de petatitlán, Fausto Zamudio.

Durante el proceso de Independencia, no se presentaron cambios sustanciales en los niveles de vida de la población de Huamantla. Aunque su territorio no fue escenario de enfrentamientos de importancia, la infraestructura caminera y los sistemas de irrigación, así como los almacenes y otras instalaciones sufrieron algunos daños y el abandono de su mantenimiento, con el consiguiente deterioro de los mismos.

Después de la derrota del ejército mexicano siguió la ocupación de las plazas estratégicas por el ejército invasor. Los herederos de Tlahuicole en Huamantla, escribieron una de las páginas más brillantes de la historia nacional al rechazar a las fuerzas invasoras norteamericanas que intentaron ocupar la plaza de Huamantla. Eulalio Villaseñor al frente de la guarnición y de los civiles de Huamantla, levantaron barricadas en las entradas de la ciudad y en los edificios más altos, desde donde repelieron los intentos de asalto. Las veces que las fuerzas enemigas se acercaron a las posiciones defensivas de los huamantlecos fueron rechazados, causándoles numerosas bajas. Ante la imposibilidad de tomar la plaza, los norteamericanos se retiraron a Puebla.

La Reforma: El presidente de los pronunciados Zuloaga, determinó que Tlaxcala volvía a la condición de territorio, declarando a Huamantla capital del estado, indicando que el jefe político sería nombrado por su gobierno. Esta declaratoria no tuvo efecto porque el 6 de enero de 1858, Guillermo Valle se había separado del gobierno del estado y el Congreso local designó a José Manuel Saldaña, gobernador interino, quien trasladó los poderes a Santa Ana Chiautempan, y posteriormente a la hacienda de Tzitzimapa, en las faldas de La Malinche.

Para coadyuvar a la defensa de tan importante plaza, los contingentes tlaxcaltecas se concentraron en la ciudad de Huamantla. El sitio de Puebla comenzó el 16 de marzo de 1863, habiendo durado setenta y dos días. A la toma de Puebla siguió la ciudad de Huamantla el 3 de septiembre de 1863. Posteriormente fue ocupado todo el estado.

En 1866 el general Juan N. Méndez nombró al general Antonio Rodríguez Bocardo, gobernador y comandante militar de Tlaxcala, estableciendo la sede política y militar en Huamantla. La ciudad y sus haciendas prestaron los recursos de que disponían para desalojar a las tropas imperialistas. En 1867 Rodríguez Bocardo, Lira y Ortega y Juan N. Méndez, ocupan la capital del estado, haciéndose cargo del gobierno Miguel Lira y Ortega. Restablecida la paz y habiendo tomado posesión como gobernador constitucional de Tlaxcala Miguel Lira y Ortega, Huamantla siguió siendo uno de los cinco distritos en los que fue organizado el estado.

La agricultura y la ganadería de Huamantla recobraron su pujanza con la inauguración del Ferrocarril Mexicano, permitiéndole el acceso al mercado de la ciudad de México, aparte de los de Puebla, Hidalgo y Veracruz, donde eran muy apreciados los cereales de sus haciendas.

El Porfiriato: El prefecto político era un poder intermedio entre el gobernador y los ayuntamientos de los municipios que integraban el distrito. Los ayuntamientos eran elegidos para un periodo de dos años. Don Próspero Cahuantzi con habilidad fue tejiendo una serie de equilibrios que le permitió mantener durante su administración la lealtad de los grupos políticos locales, entre ellos el de Huamantla.

Huamantla se vio beneficiada con el trazo del ferrocarril de la ruta México Veracruz, lo que le permitió comercializar la producción local. Huamantla no mostró una vocación industrial como otras regiones de Tlaxcala. Su larga experiencia agropecuaria en un bien cimentado sistema de haciendas continúo a lo largo del porfiriato, llegando los procesos de transformación al establecimiento de agroindustrias como los molinos de harina, etc.

Este apego por la tierra no sólo se demostró a través de estas adquisiciones, sino en la forma como evadieron la aplicación del reglamento de desamortización de bienes comunales, que obligaba a la parcelación de los mismos. Como la única forma de propiedad que permitía el reglamento era la ejidal, los pueblos de Ixtenco, Huamantla y Tzompantepec, no tuvieron ningún prurito en declarar ejidales los terrenos que habían usufructuado de manera comunal desde tiempos inmemoriales.

Las dificultades entre la hacienda de Santiago Brito y Huamantla continuaron. La hacienda estaba obligada a proporcionar determinada cantidad de agua potable a la ciudad de Huamantla, pero de manera unilateral decidió disminuir el suministro alegando que la cañería de la ciudad por la que se conducía el preciado líquido, estaba en pésimas condiciones, por lo que se desperdiciaba el volumen de agua. Nuevamente se recurrió al arbitrio del gobernador, quien favoreció los intereses de la población de Huamantla. Otras veces los conflictos entre los pueblos y las haciendas, surgieron por controversias sobre si los caminos que pasaban por las haciendas eran públicos o privados. El maíz, el trigo y la cebada eran producidos en su mayoría por las haciendas de Huamantla, también era importante productor de haba, alverjon y frijol.

Es obvio señalar que no sólo en Huamantla se habían formado clubes políticos para apoyar la reelección del presidente Profirió Díaz y del Coronel Próspero Cahuantzi.

El siglo XX

La Revolución Mexicana: El viejo gobernador adquirió fusiles y parque para acabar con los focos de la rebelión, disponiendo que el 11 de febrero de 1911 fuerzas federales de Huamantla, Chiautempan y Zacatelco conjuntamente con el primer cuerpo de rurales, batiera a los rebeldes en toda la línea desde San Pablo del Monte hasta terrenos de Huamantla. Juan Cuamatzi, después de una breve pero exitosa campaña, cae prisionero, siendo fusilado el 26 de febrero de 1911.

En los primeros días de julio, la mayoría de los Ayuntamientos, entre ellos el de Huamantla, presentaron en masa su renuncia, de conformidad con la circular expedida por el ministerio de Gobernación, en la que recomendaba que se satisfaciera la opinión pública, designando autoridades que procedieran de los grupos revolucionarios.  
Huamantla estaba dominada por los hacendados cerealeros y ganaderos más importantes del estado, quienes a decir de los campesinos, los obligaban a trabajar desde las cuatro de la mañana hasta las siete de la noche; el pago de sus jornales seguía siendo mediante fichas para intercambiarlas en la tienda de raya.

El 3 de julio de 1913 fue atacada la hacienda de San Diego del Pinar del municipio de Huamantla por una partida de zapatistas que dieron muerte, entre otros, al español Jesús Lovin Ruíz. La hacienda nuevamente fue atacada el 29 de septiembre cuando grupos revolucionarios huían de la persecución de los federales al mando del mayor C. Amado Navarro, intentaron apoderarse de las instalaciones de la hacienda para hacerse fuertes.

En abril de 1914 ocurre la invasión norteamericana al puerto de Veracruz. Huamantla, la heroica ciudad, de inmediato se puso en actividad organizando bajo la bandera de la Cruz Blanca un hospital de sangre. Afortunadamente los invasores se retiraron sin que fuere necesario el concurso de los mexicanos para expulsarlos del país.

El 4 de agosto los constitucionalistas analizaban los planos de Tlaxcala, Apizaco, Huamantla y Tlaxco. El día 20 de agosto entraban las fuerzas revolucionarias a la plaza de Tlaxcala El 26 de agosto entraba en Huamantla un contingente revolucionario Cuéllar Abaroa, Crisanto. al mando del mayor Santiago Hernández, perteneciente al ejército del noroeste bajo el mando del general Pablo González, con el objeto de guarnecer a la población.

Durante el informe del gobernador provisional saliente, general Luis M. Hernández, se refirió al problema entre Huamantla e Ixtenco sobre la propiedad de una extensión de monte de La Malintzi, que se encontraba en disputa. También hacia referencia a la reorganización del hospital de Huamantla, a la que había ayudado el Ayuntamiento de la ciudad.

Época Contemporánea: Poco a poco Huamantla regresaba a la apacible vida de provincia, sin que ello implicara inacción. Por el contrario, en 1942 se estableció la planta industrializadora de leche en polvo y crema de la empresaria Ana María Rico y la fábrica de galletas Isabel, sucursal de la de Puebla, años más tarde funcionarían la empacadora Silva, S.A de C.V., dedicada a la producción de embutidos de cerdo; Fertilizantes de Tlaxcala S.A., dedicada a producir insumos que requieren los campos de la región para auxiliar a la productividad de las siembras y “Super Mole Huamantla” fabricante de mole y pipían en pasta. “Delpeyrat” con cuarenta operarios empaca las piñas y peras provenientes del golfo; “Mercado de Pestañas, S.A.,” también da ocupación a más de sesenta mujeres produciendo los elementos necesarios para el embellecimiento de las mujeres; mientras que Industrial de Huamantla S.A., dedicada a la confección de blancos, produce sábanas, manteles, pañales, etc., propiedad de Francisco Martín del Campo Chávez, quien da ocupación a 134 trabajadores; industrias de Huamantla, S.A., se dedica a la confección de ropa fina para dama. A estas industrias habría que agregar Industrial Fotográfica de Tlaxcala S.A., que da trabajo a cuarenta hombres y mujeres.Uno de los  medios de comunicación más apreciados por los huamantlecos es la estación de radio XEHT, “La Voz de Tlaxcala” desde Huamantla, que hizo su primera emisión “al aire” el 20 de noviembre de 1949.

Personajes Ilustres

José Manuel Herrera  
Nació en San Luis Huamantla, en 1776, hijo de José Ignacio Herrera y María Gertrudis Sánchez. Licenciado y Doctor en Teología en 1803 por la Universidad de México, ocupó los curatos de Santa Ana Acatlán y Guamuxtitlán y en 1811 la Capellanía de Chiautla, cuando fue tomado y atacado este pueblo. Se adhirió a la causa insurgente y acompañó a Morelos en la toma de Oaxaca. Firmante del “Manifiesto al Pueblo Mexicano”, en Chilpancingo el 6 de noviembre de 1813. Morelos lo designó para ir a entablar negociaciones con los Estados Unidos, llegando hasta Nueva Orleans y regresa a México en 1816. Colaborador de Bustamante en “El Correo del Sur”. En 1821 fue llamado por Iturbide para establecer el periódico el “Mexicano Independiente”, que llegó a ser el órgano de la Revolución, encabezada por el futuro emperador.

Ministro de Relaciones Interiores y Exteriores con la Primera Regencia del 5 de octubre de 1821 al 11 de abril de 1822, con la Segunda del 11 de abril al 18 de mayo de 1822, y con Iturbide emperador del 19 de mayo al 10 de agosto de 1822. Diputado por Tlaxcala, Ministro de Justicia con Vicente Guerrero el 7 de abril de 1829, y con José María Bocanegra del 18 al 23 de diciembre de 1829. José Manuel de Herrera, el primer Ministro de Relaciones Exteriores de México, envió a la Secretaría de Estado de Washington la primera comunicación oficial emanada del México Independiente, y estableció las relaciones formales entre los dos países. Murió en la ciudad de México en 1831.

Josefa Castelar  
Nació en Huamantla en el año de 1827, quedó huérfana muy niña y fue adoptada por don Francisco Castelar que vivía en la antigua calle de Arco. Siendo ya una adolescente empezó a trabajar en las casas acomodadas prestando sus servicios como doméstica. Mejor conocida como la mujer que arrojó de Huamantla a los gringos a cañonazos. La calle que fue escenario de cuando las fuerzas americanas entraron a Huamantla se le llamó la “Calle del Tiro”, que recordó por muchos años el acto heroico de esta ilustre huamantleca que defendió su patria y su solar nativo infringiendo al enemigo invasor una de las bajas más contundentes. Posteriormente a esta acción, Josefa Castelar contrajo matrimonio con don José María Blancas y a los pocos años se trasladaron a la ciudad de Puebla donde ella murió.

Paulina Maraver Cortés  
Nació en 1867 en Huamantla, fueron sus padres don José María Maraver y la señora María Concepción Cortés, cuando contaba con seis años de edad, tuvo la desgracia de perder a su padre, hombre de gran patriotismo, que prestó sus servicios en la batalla del 5 de mayo de 1862. Después de ejercer su magisterio en Palmar de Bravo de 1881 a 1884 y en vista de los informes que dieron las autoridades del lugar, le fue concedida una pensión por el gobierno del estado de Puebla para ingresar en la Escuela Normal, donde obtuvo el título de profesora normalista, el 11 de febrero de 1891.

Inmediatamente tomó la dirección de la escuela de San Martín Texmelucan en Puebla y en 1891 pasó a la ciudad de Zacatlán en el mismo estado, a hacerse cargo de la dirección de la escuela Juárez hasta 1893, fecha en que pasó a la ciudad de Puebla. Dado el prestigio que como educadora se había ganado, dirigió sus esfuerzos al establecimiento de una escuela particular, en la que vio patentizadas las simpatías efectivas de las que gozaba con una matrícula satisfactoria. Lastimada por la despedida oficial hizo de su escuela un centro de amistad y partidismo, no tardando en adquirir los caracteres de una positiva Junta Revolucionaria de Mujeres.

El colegio particular se llamó “Enrique Pestalotzi” y se fundó en 1909. Se adhirió a la causa revolucionaria formando parte activa en el partido de Aquiles Serdán, quien le tenía gran estima, ya que siempre fue su consejera. Después de los acontecimientos del 18 de noviembre de 1910 la profesora Maraver siguió la causa y así se captó la confianza del General Emiliano Zapata.

Como era natural estas actividades no podían quedar ocultas y como ella celebraba frecuentes juntas en su propio domicilio, provocó su persecución en la época del General Huerta, quien  encarceló a sus familiares. Como consecuencia del atentado cometido en la persona del presidente de la República don Pascual Ortíz Rubio, sin justificación de ninguna especie la profesora Maraver fue encarcelada en la penitenciaría del Distrito Federal, no obstante que para esa fecha había dejado toda actividad política. La gran educadora murió en la ciudad de Puebla el 28 de julio de 1954. Sus restos descansan en la rotonda destinada a los veteranos de la Revolución, cerca de la tumba hoy vacía de los hermanos Serdán en el Panteón Municipal.

Francisco Rosete Aranda  
Nació en Huamantla en el año de 1900. Formó parte de una familia dedicada al espectáculo de los títeres que alcanzó gran fama en nuestro país y en el extranjero desde 1835. A partir de esa fecha, la familia Aranda se entregó al difícil arte de titiriteros, dando vida a una compañía de autómatas. Su trabajo continuó hasta 1947, es decir, duró más de cien años. La compañía en sus largas correrías se instalaba, ya sea en un gran teatro, o bien transitaba entre los montes y veredas para colocar su carpa en terrenos de alguna ciudad provinciana.

Recorrieron muchos lugares cuando aún no había grandes carreteras. En ese tiempo se transportaban en carretas o en bestias de carga, sus enormes manteados, sus cajas de títeres y todas las cosas necesarias para montar el espectáculo. Un día su padre lo sorprendió manipulando a los muñecos y lo regañó con fuerza, pues el deseo de su padre era que él estudiara una carrera y tomara un rumbo distinto. Con esa intención lo dejaron al cuidado de unos familiares en el estado de Hidalgo, en donde llegó a cursar hasta la preparatoria, pero su vida se desarrollo en la familia de artistas dedicados a los títeres.

Bernardo Báez  
Nació en el año de 1916, formando parte de una familia modesta. A los 24 años se inició en arte, de la confección de alfombras a base de flores, con el que ha logrado asombrar a miles de visitantes y admiradores. Es el más reconocido artesano de alfombras de flores de la feria de Huamantla, famosas en todo México y en algunos países del mundo.  Ha hecho trabajos para algunas rancherías, como para líderes, funcionarios y para presidentes de la República, ha viajado hasta Roma, donde hizo una alfombra copiando los dibujos de Miguel Angel (gran pintor italiano).

Esta obra de arte se la dedicó al papa Juan Pablo II. Los trabajos que recuerda con mucho cariño son los que ha hecho en el Estadio Azteca, en la Plaza de Toros México, así como en el Teatro de los Insurgentes y en el Palacio de los Deportes de la ciudad de México. El trabajo que le ha dado más satisfacción es el que hizo en la Plaza de la Constitución en México, donde recuerda que ocupó tres toneladas de flor de Cempasúchitl y que le abrió las puertas para darse a conocer en un nivel internacional.

Leonarda Gómez Blanco  
La distinguida maestra, nació en Sotutoha Yucatán el 21 de diciembre de 1900. Hija del silvicultor Mariano Gómez y de Emelia Blanco Cardenia. Su abuelo fue jefe político en la región y maestro autodidacta quien la impulsó por los nobles caminos del magisterio. La niña Leonarda Gómez Blanco aprendió la lengua maya y las primeras letras de su  madre, quien la inscribió a los seis años como alumna de la escuela “La Mejorada” de la ciudad de Mérida Yucatán.

Posteriormente ingresó al Instituto Literario donde había estudiado su mamá y que años más tarde se transformaría en la Escuela Normal para Señoritas. Siguió sus estudios de educación preescolar en la Escuela de Educadoras de Mérida Yucatán. Aquí hace amistad con la lideresa Rosa Torres González y con Carmen Gosgaya, quienes la introducen con Elvira Carrillo Puerto. Este grupo de entusiastas jóvenes coadyuvarían a la fundación del Partido Socialista del sureste, donde germinarían las enseñanzas del sonorense general Salvador Alvarado y de Felipe Carrillo Puerto. La joven educadora se liga a la Revolución Mexicana enseñando las primeras letras a los soldados yaquis del general Urbanejo en la primaria que se establece en el cuartel de San Sebastián de su natal Yucatán.

Su experiencia en las escuelas normales rurales se consolida durante su estancia en la Escuela Normal de Jalisquillo Nayarit. Pero la maestra Leonarda Gómez Blanco quiere regresar a Tlaxcala, la tierra que la adoptó, y se dedica en cuerpo y alma a la formación de varias generaciones de profesores normalistas en la Escuela Normal Rural de Soltepec en Huamantla. Los años de experiencias en diferentes normales rurales, las lecturas maduras y el  estudio permanente de los clásicos y de los autores modernos de la pedagogía y de la técnica de la enseñanza, pero sobretodo el sentido social de la escuela rural mexicana, le dan a la cátedra que sustentó la maestra Leonarda Gómez, la calidad de forjadora de muchas generaciones tlaxcaltecas.

Cronología de Hechos Históricos

Año Acontecimientos
1528 17 caciques otomíes de Tecoatzinco designaron una comisión para que se trasladara a España a fin de solicitar del Rey Carlos V la expedición de una cédula que llevaría el nombre de Cuamanco.
1528 El 20 de mayo fue firmada la cédula.
1847 El 9 de octubre, la ciudad de Huamantla es declarada Heroica porque el pueblo ahí avecindado rechazó valientemente a los invasores norteamericanos que trataron de apoderarse de ella.
1822 En 1822 se funda el municipio de Huamantla.
1917 El 5 de febrero, fueron afectadas las haciendas del municipio distribuyéndolas con el carácter de dotaciones y ampliaciones.
1949 El 20 de noviembre, hace su primera emisión al aire desde Huamantla, la estación de radio XEHT, "La voz de Tlaxcala".

Fuente: H. Ayuntamiento, 1999-2002.

MEDIO FÍSICO

Localización

Ubicado en el Altiplano central mexicano a 2,500 metros sobre el nivel del mar, el municipio de Huamantla se sitúa en un eje de coordenadas geográficas entre los 19 grados 19 minutos latitud norte y 97 grados 55 minutos longitud oeste.

Localizado al oriente del estado, el municipio de Huamantla colinda al norte con los municipios de Terrenate y Altzayanca, al sur colinda con el municipio de Ixtenco, al oriente se establecen linderos con los municipios de Cuapiaxtla y Altzayanca, asimismo, al poniente colinda con los municipios de Xaloztoc, San José Teacalco, Tetlanohcan, Tocatlán y Tzompantepec.

Huamantla

Extensión

De acuerdo con la información del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, el municipio de Huamantla comprende una superficie de 354.34 km2., lo que representa el 8.73% del total del territorio estatal, el cual asciende a 4 060. 923 km2.

Vista panorámica de Huamantla

Orografía

Se presentan en el municipio tres formas características de relieve: Zonas accidentadas, que abarcan aproximadamente el 20.0 por ciento la superficie total y se localizan al norte del municipio y al sur en la zona de La Malinche. Zonas semiplanas, que ocupan aproximadamente el 30.0 por ciento de la superficie, se localizan al norte y sur del municipio. Zonas planas, que comprenden el 50.0 por ciento restante del territorio municipal y se ubican en el centro del municipio.

Hidrografía

Los recursos hidrográficos se conforman básicamente de arroyos con caudal durante la época de lluvias. El arroyo Amomoloc, recorre una distancia aproximada de 3.5 km., en una dirección sur-norte. Existen también las barrancas de Tecoac, Xonemila, San Lucas y Los Pilares, se contabilizan igualmente 62 pozos de los cuales 16 se utilizan para servicio municipal y los restantes para riego.

Clima

En el municipio el clima se considera semiseco templado, con régimen de lluvias en los meses de mayo, junio, agosto y septiembre Los meses más calurosos son marzo, abril y mayo. La dirección de los vientos en general es de suroeste a noroeste, igualmente la temperatura promedio mínima anual registrada es de 5.4 grados centígrados y la máxima es de 23.2 grados centígrados. La precipitación promedio mínima registrada es de 6.3 milímetros y la máxima de 119.2 milímetros

Principales Ecosistemas

Flora

Más de la mitad del territorio de este municipio está ocupado por las actividades agropecuarias. Alrededor del 35% de su superficie tiene vegetación silvestre y se localiza en el área del volcán La Malinche, ésta vegetación está dispuesta en varios estratos altitudinales. En la parte inferior se encuentra el bosque de encino (Quercus laeta Q.optusata, Q. crassipes), que a menudo se encuentran conviviendo con el ocote chino (Pinus leiophylla); un poco más arriba el encino de hoja grande (Q. rugosa) se encuentra asociado al madroño (Arbutus jalapensis) y al pino real (Pinus monctezumae), además del pino blanco (Pinus pseudostrubus) y al ailite (alnus jurollensis). Este estrato es compartido con especies de menor talla como el huejote (Salix paradoxa) y el tepozán (Buddleia parviflora).

Entre los 2 800 y 3 500 m., de altitud se encuentra el bosque de oyamel (Abies religiosa), árbol cuya copa es parecida a la de un cono y que se caracteriza por su majestuosidad y belleza; por arriba de este bosque de oyamel se encuentra un bosque de pino alto (Pinus hartwegii), mismo que marca el límite superior de la vegetación arbórea, puesto que más arriba, antes de llegar a la cima de la montaña, sólo se encuentra la vegetación conocida como páramo de altura o zacatonal alpino y que indica una altitud superior a los 4 300 m. Algo sobresaliente en la cima de la montaña, es la presencia de un pequeño árbol, cuyo nombre común es junípero o cedrillo enano (Juniperus monticola), arbusto que presenta hábito rastrero y comúnmente crece en sitios rocosos y fríos.

Es importante resaltar que la densidad media del arbolado en el volcán de La Malinche, es de 205 individuos por hectárea; el 61.5% de su arbolado son coníferas y el 38.5% son hojosas.

En la parte más baja de este municipio, se encuentran vestigios de matorral xerófito cuyas especies características son: el maguey de cerro (Agave horrida), el agave pulquero (A. salmiana), el sotol (Nolina longifolia), la palma de izote (Yucca filifera), la palma (Dasylirion acrotriche), el tapón (Opuntia spinulfera), la pata de tlacuache (Senecio praecox), el nopal de alto (O. hypticantha), el nopal de ardilla (O. robusta), la biznaga o pitahaya (Mammilaria magnimamma), la salvia de bolita (Buddleia perfoliata), la trompetilla (Bouvardia ternifolia).

Fauna

No obstante el crecimiento y expansión acelerada de la mancha urbana, en el territorio del municipio, todavía es común encontrar algún tipo de fauna silvestre como por ejemplo; conejo (Silvilagus floridanus) y liebre (Lepus californicus). En la planicie es posible localizar aves y reptiles como la codorniz (Cyrtonix montezumae), picapinos y víbora de cascabel (Crotalus sp.).

Características y Uso del Suelo

Tipo de suelo

Existen en el territorio del estado suelos de tipo cambisoles, litosoles, andosoles, regosoles, gleysoles, fluvisoles, vertisoles, solonchaks, ranker, rendzinas, serosoles e histosoles. En base a ese estudio, se determinó que en el municipio de Huamantla hay cinco grandes tipos de suelos: los cambisoles, fluvisoles, litosoles, andosoles y regosoles.

Corresponden a los cambisoles aquellos suelos de sedimentos piroclásticos translocados, con frecuencia y horizontes duripan ó tepetate. Los suelos fluvisoles, comprenden sedimentos aluviales poco desarrollados y profundos. Los litosoles, son extremadamente delgados, la roca se encuentra a menos de 10 cm., de profundidad. Los suelos tipo andosoles, son de sedimentos piroplásticos, por lo general bien desarrollados, de profundidad media a profundos, muy sueltos. En relación a los suelos regosoles, son de sedimentos sueltos, muy poco desarrollados, profundos, con horizonte A ócrico.

Uso actual del suelo

Las unidades de producción rural ocupan una superficie en el municipio de Huamantla de 20,703 hectáreas, área que representa el 8.6% de la superficie total del estado. De este total de 19,409 hectáreas, el 93.7% constituyen la superficie de labor, que son las tierras dedicadas a cultivos anuales o de ciclo corto, frutales y plantaciones. Por otra parte, en pastos naturales había una superficie de 1,155 hectáreas que fundamentalmente dedicadas a la ganadería; 13 hectáreas sólo con bosque o selva; 4 hectáreas de bosque o selva con pastos y 122 sin vegetación.  

PERFIL SOCIODEMOGRÁFICO

Grupos Étnicos

La población mayor de 5 años del municipio de Huamantla que habla alguna  lengua indígena, es relativamente pequeña. En 1980, tan sólo el 1.9% de la población hablaba lenguas indígenas, siendo las principales: el náhuatl, otomí y totonaca. En 1990, la población que hablaba alguna lengua indígena sumó un total de 196 habitantes, el porcentaje de población de 5 años y más bajó al 0.4%, de las cuales el 87.2 era bilingüe y el 12.8% no especificado. Para 1995, la población de 5 años y más del municipio ascendió a 51 569 habitantes, de ellos aproximadamente el 0.3% hablaba alguna lengua indígena, siendo la principal el náhuatl.

De acuerdo a los resultados que presento el II Conteo de Población y Vivienda en el 2005, en el municipio habitan un total de 152 personas que hablan alguna lengua indígena.

Evolución Demográfica

Población total

De acuerdo con datos de los Censos de Población, el municipio de Huamantla, en 1970 ocupaba el tercer lugar con 26,202 habitantes, representando el 6.2% de la población total del estado. En 1980, el número de habitantes del municipio se elevó a 36,654, o sea, el 6.6% del total de la entidad.

Conteo de Población y Vivienda, 1995. INEGI. Pobladores de Huamantla en el centro de la ciudad. En 1990, el municipio incrementó su población a 51,989, lo que significa que aumentó en un 98.4% respecto a la observada en 1970. De acuerdo con datos del Conteo de Población y Vivienda del INEGI, en 1995 aumentó nuevamente su población a 59,122 habitantes, cifra que representó el 6.7% del total. En la gráfica 4a. se pueden observar los diversos cambios en los movimientos poblacionales que sufrieron los municipios más poblados de la entidad.

Es importante señalar que para el año 2000, de acuerdo con los resultados preliminares del Censo General de Población y Vivienda efectuado por el INEGI,  existían en el municipio un total de 66,380 habitantes, de los cuales 32,324 son hombres y 34,056 son mujeres; esto representa el 49% del sexo masculino y el 51% del sexo femenino.

Tasa de crecimiento

La tasa de crecimiento media anual es un indicador que muestra la evolución de la población relacionando el crecimiento natural con el social. Su conocimiento, permite establecer estrategias demográficas en un espacio geográfico determinado. La tasa de crecimiento de la población en el municipio de Huamantla durante el período 1970/80, alcanzó un ritmo de 3.4% anual, mientras en el estado fue de 2.8% anual. En la década 1980/90, el municipio experimentó un ligero aumento en el crecimiento de su población llegó a 3.6% anual. Sin embargo, en el periodo 1990/95 se registra una tasa de crecimiento menor, del 2.3% anual, debido fundamentalmente a la disminución de la tasa de natalidad y de los procesos de migración.

En resumen, si la tasa de crecimiento continúa con la tendencia de 2.3% anual, como se manifestó en el periodo 1990-1995, el municipio duplicará su población en 30.4 años. Para el estado en su conjunto con una tasa de crecimiento de 2.7%, duplicaría su población en 25.9 años.

Población urbana y rural

De acuerdo con la definición del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática,  la población urbana es la que vive en localidades de más de 2,500 habitantes y la población rural la que habita en localidades de menos de 2,500 habitantes. El municipio de Huamantla, ha venido registrando un proceso de urbanización, propiciando así un cambio de su población. En 1970, el 40.6% de la población se consideraba rural y el 59.4% urbano. Para el año de 1990, el 80.8% de sus localidades pasaron a ser urbanas. Sin embargo, para este mismo año, la población urbana del estado representaba el 76.4% de la población total. En 1995 los porcentajes experimentados en 1990 fueron similares.

Densidad de población

En realidad el municipio de Huamantla tiene una densidad de población baja. En efecto, durante el año de 1970, el municipio registró una densidad de 73.95 habitantes por km2, cifra inferior al promedio estatal que fue de 104.0. En 1980 la densidad aumentó a 103.44 habitantes por km2, cantidad menor a la estatal. En 1990 y 1995 la densidad de población del municipio aumentó a 146.72 y 166.85 habitantes por km2, por abajo de las cifras experimentadas por el estado en su conjunto.

Población por edad y sexo

La estructura por edad y sexo de la población es un componente fundamental para conocer la demanda de servicios que requiere una comunidad. Este indicador muestra el comportamiento de cada uno de los estratos de la población para inducir programas de desarrollo en beneficio de las familias. En el período que va de 1970 a 1995, el número de habitantes del sexo masculino, representó un promedió de 49.6% del total, en tanto, la población del sexo femenino obtuvo el 50.4%.

Tasa de natalidad

La tasa de natalidad es un cociente resultante de la relación entre el número de niños nacidos vivos por cada 1,000 habitantes y la población total. Este indicador muestra el comportamiento del crecimiento natural de la población y hoy nos permite conocer también el desarrollo de los procesos de planificación familiar. Las cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, muestran que la tasa de natalidad en el municipio para el año de 1990, ascendió a 36.3 nacimientos por cada 1,000 habitantes, cifra ligeramente superior a la que registró el estado que fue de 35.5 nacimientos por cada 1,000 habitantes.

En 1995 la tasa de natalidad bajó a un nivel de 33.2 nacimientos por cada 1,000 habitantes, lo que demuestra que los programas de planificación han incidido de alguna forma en este municipio. El estado en su conjunto tuvo una tasa menor comparada con la del municipio

Tasa de fecundidad

De acuerdo con cifras del INEGI, en el año de 1990 la tasa de fecundidad en el municipio de Huamantla fue de 161.9 nacimientos por cada 1,000 mujeres en edad fértil, en tanto, este indicador para el estado fue menor al ser de 152.9 nacimientos por cada 1,000 mujeres. Para 1995, la tasa en el municipio y en el estado baja sustancialmente a 134.9 y 126.4 respectivamente.

Tasa de mortalidad general y mortalidad infantil

En 1990, la tasa de mortalidad general fue de 6.0 defunciones por cada 1,000 habitantes, cifra ligeramente superior a la del estado que ascendió a 5.7 defunciones. En 1995 la tasa de mortalidad general del municipio baja a 4.5 defunciones por cada 1,000 habitantes, cifra menor a la experimentada a nivel estatal que fue de 5.1 defunciones. A este respecto se puede mencionar que en el municipio la esperanza de vida fue mayor que en el estado.

Por lo que respecta a la tasa de mortalidad infantil en el año de 1990, el municipio de Huamantla tuvo una tasa de 48.2 defunciones por cada 1,000 niños nacidos vivos registrados, esta cifra es superior a la media estatal y nacional. En el año de 1995, según cifras del INEGI, el municipio disminuyó considerablemente su tasa de mortalidad infantil a 24.4 defunciones por cada 1,000 nacidos vivos. En el estado llegó a 28.7 y a nivel nacional a 29.5 respectivamente.

Migración

Para comprender la dinámica de la población es importante analizar, no sólo el crecimiento natural, sino también el crecimiento social que permite conocer las tendencias migratorias y el comportamiento de los movimientos de su población en los últimos años.

En cuanto a la inmigración se refiere, este municipio recibió en el año de 1990, a 4 997 personas, que en su mayoría procedían de los estados de Puebla, Michoacán, México, Veracruz, Hidalgo y D.F. Esta cifra representa una tasa de inmigración relativamente baja, ya que fue de 96.1 inmigrantes por cada 1,000 habitantes, mientras que a nivel estatal ascendió a 122.9 personas. Para 1995 inmigro el 20.6% del D.F., el 3.2% de Hidalgo, el 40.9% de Puebla, el 10.4% de Veracruz, el 13% de México, el 1.7 de Michoacán y el 10.2 no especificado.

Inmigración
Fuente: INEGI. Resultados Definitivos del Conteo General de Población y Vivienda, 1995 .

Por otro lado, la emigración en el municipio no fue tan elevada como la inmigración. En efecto, en 1990 salieron del municipio un total de 1,951 personas a radicar principalmente a los estados de Puebla, Veracruz, México, Hidalgo y D.F. La tasa de emigración fue de 37.5 emigrantes, inferior a la registrada a nivel estatal que fue de 47.2 emigrantes por cada 1 000 habitantes. Para 1995 emigro al D.F. el 33.8%, el 2.7% a Hidalgo, el 24.4% Puebla, el 9.8% a Veracruz, el 19.5% a México y el 9.8% no especificado.

Emigración
Fuente: INEGI. Resultados Definitivos del Conteo General de Población y Vivienda, 1995 .

El efecto neto de la inmigración y emigración sobre la población del municipio muestra que la tasa neta de migración fue de 58.6 inmigrantes por cada 1,000 habitantes, lo que significa que este municipio recibe más personas de las que salen a otras entidades del país. Sin embargo, la tasa neta de migración a nivel estatal registra una cifra mayor, de 75.8 inmigrantes por cada 1,000 habitantes.

De acuerdo a los resultados que presento el II Conteo de Población y Vivienda en el 2005,  el municipio cuenta con un  total de 77,076 habitantes.

Religión

El Conteo General de  Población y Vivienda de 1990, muestra que DE 51 989 habitantes, 97 %  profesan la religión católica, 2 % profesan la  religión protestante o evangélica y 2 % profesan otras religiones.

Religión
Fuente: INEGI. Resultados Definitivos del XI Censo General de Población y Vivienda 1995.

INFRAESTRUCTURA SOCIAL Y DE COMUNICACIONES

Educación

En este inciso, se presenta un breve análisis de los principales indicadores para conocer el nivel académico de la población del municipio de Huamantla.

Universidad Tecnológica de Tlaxcala

Alumnos, personal docente y escuelas a fin de cursos

El número de escuelas del municipio de Huamantla, se integró con un total de 132 en todos los niveles educativos en el ciclo 1997/98. Los planteles educativos públicos, en su gran mayoría estaban integrados en los niveles de preescolar y primaria, con 91 escuelas. Escuela Primaria “Josefa Ortíz de Domínguez”. Ahora bien, en el nivel medio había un total de 30 planteles en el municipio, de los cuales 16 eran públicos y 14 privados. En los centros escolares públicos había 14 secundarias, una escuela de capacitación para el trabajo y una escuela de nivel profesional medio.

En cuanto a bachillerato se refiere, había un total de 6 escuelas, de las cuales 4 eran Públicas. En el nivel superior existían dos escuelas, siendo una de carácter público que se refiere al departamento de Agrobiología de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, donde se imparte la licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecnia y, otra de nivel superior de carácter particular que es la UPAEP-Campus-Tlaxcala, que cuenta con las licenciaturas en: Administración de Empresas, Administración de Empresas Agropecuarias, Contaduría Publica, Administración Municipal y Administración de Instituciones. Instalaciones del departamento de Medicina Veterinaria y Zootecnia. UAT. Ubicada en la ex-hacienda de Xalpatlahuaya.  

Nivel Alumnos inscritos Alumnos existentes Alumnos aprobados Alumnos egresados Personal docente Escuelas
Preescolar 2 383 2 315 2 315 1 588 97 46
Primaria 10 381 10 123 9 559 1 575 367 56
Secundaria 3 882 3 736 2 832 935 195 17
Bachillerato 2 039 1 852 1 027 369 147 7
Total 19 278 18 519 16 188 4 578 858 132

Fuente: INEGI. Anuario Estadístico del Estado de Tlaxcala, edición 1999.

UPAEP Campus Huamantla

Población de 6 a 14 años que sabe leer y escribir

El Censo de Población y Vivienda de 1990, indica que el 88.7% de la población de 6 a 14 años sabe leer y escribir, en tanto el 90.7% correspondió al estado en su conjunto, por lo que en este aspecto el estado tiene un mejor nivel educativo. De acuerdo al Conteo de Población de 1995, el 87.5% de la población de 6 a 14 años sabe leer y escribir, cifra ligeramente inferior respecto a la de 1990. Así también en el estado bajó esta cifra a 89.6%.

Población de 15 años y más según condición de alfabetismo

El municipio de Huamantla, cuenta dentro de su nivel educativo con índices de alfabetismo aceptables, aunque inferiores todavía respecto al estado. En 1970, el 69.7% de la población de 15 años y más era alfabeta y el 30.3%, analfabeta. Durante el año de 1980, este índice se incrementa a 81.1%, cifra menor respecto al estado que fue de 83.2%. Para los años de 1990 y 1995, los porcentajes de alfabetismo siguen en aumento al llegar a 86.7, y 89.2%, respectivamente. Estos porcentajes reflejan que el municipio aún tiene índices inferiores a la media estatal.

Población de 5 a 14 años que asiste a la escuela

Este inciso, se refiere a la población que asiste a la escuela por grupos de edad. La información disponible, muestra que en el año de 1990, el promedio de alumnos que asistía a la escuela era del 86.4% de la población en edad escolar. En términos relativos la población por grupos de edad que acudía a la escuela se incrementa conforme aumenta la edad hasta llegar a los 9 años, donde se tiene un máximo de 96.3%. A partir de los 10 años este porcentaje comienza a descender.

Bibliotecas

El municipio de Huamantla cuenta con una biblioteca pública municipal, ubicada en la agencia municipal. En 1998 dicha biblioteca contempló 9 091 libros como acervo bibliográfico,  para consulta de 10 784 usuarios.

Salud

La salud es un estado de bienestar físico y mental del hombre. Por ello, las condiciones de salud de una comunidad reflejan el nivel de desarrollo de sus habitantes y coadyuvan a un mayor crecimiento de su economía.

Infraestructura del sector

De acuerdo con la información del Anuario Estadístico del Estado de Tlaxcala, edición 1999, La infraestructura de salud en el municipio de Huamantla, esta integrada por una unidad de consulta externa del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y otra del Instituto de Seguridad Social para el Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En el ramo de la asistencia social, únicamente existe un hospital general y 9 unidades médicas de consulta externa, y 14 casas de salud, que pertenece al Organismo Público Descentralizado  Salud de Tlaxcala y  una unidad médica de consulta externa del sistema para el  Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Población usuaria

De acuerdo con los datos que proporciona el Anuario Estadístico del Estado de Tlaxcala edición 1999, la población usuaria del Municipio de  Huamantla,  en 1998 fueron 8,242 personas beneficiadas a través del  Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); 3,189 personas fueron atendidas por el Instituto de Seguridad Social para el Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); 38,565  fueron atendidas por el  Organismo Público Descentralizado  Salud de Tlaxcala y  3,817  por  el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Personal médico

En 1998, el municipio de Huamantla disponía de un total de 60 médicos dedicados al cuidado y atención de la salud. Del total de médicos, 7 pertecen al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); 2 al Instituto de Seguridad Social para el Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); 51 al Organismo Público Descentralizado Salud de Tlaxcala y 2 al sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Abasto

En el municipio de Huamantla según la información proporcionada por la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, SECOFI,  para 1998  la demanda de abasto en el municipio es cubierta a través de  una tienda Conasupo, una lechería Diconsa, una tienda de autoservicio, una tienda institucional, un centro comercial, un mercado municipal, un tianguis, un rastro mecanizado, un rastro municipal y una gasera.

Deporte

El interés por fomentar la actividad deportiva en el estado de Tlaxcala se inicia a Través de la construcción de los espacios físicos necesarios acorde a las demandas y necesidades de la población, considerando que con ello también se logra el desarrollo de nuestra gente.

Muestra de ello, en en el municipio de Huamantla, podemos mencionar a Miguel Arroyo Rosales, conocido como "El Halcón de Huamantla" notable ciclista que ha dado a Tlaxcala una proyección estatal, nacional e internacional.  Pablo Pantoja Roman y Jacqueline Juárez Briseño, ambos destacados deportistas en silla de ruedas.

Según los datos proporcionados por el Consejo Estatal del Deporte COESDE, en el Municipio de Huamantla, 36 canchas   de basquetbol, veinticinco canchas de beisbol, veintiocho canchas de fútbol, una cancha de frontón, catorce canchas de voleibol, un gimnasio, un billar y una unidad deportiva, conforman la infraestructura deportiva en las comunidades del municipio.

Vivienda

La vivienda es un factor importante para alcanzar el bienestar de la población. Contar con un espacio físico resulta un elemento vital para la integración familiar que se traduce en el sano desarrollo de la comunidad.

Vivienda y sus ocupantes

La información que ofrece el censo, indica que la mayor parte de la población de Huamantla cuenta con vivienda. En el año de 1980 había 5,829 viviendas particulares que representaban el 6.3% respecto al estado. El promedio de sus ocupantes fue de 6.2 habitantes por vivienda, mientras que en el estado era de 6.0 habitantes por vivienda, cifra inferior a la del municipio.

El número de viviendas particulares en 1990, aumentó a 8,436, es decir, creció un ritmo de 3.8% anual, entre 1980 y 1990, mientras su población lo hacía a un ritmo de 3.6% anual en el mismo período. Este crecimiento de la vivienda indica que los pobladores de este municipio han venido reduciendo su déficit acumulado de viviendas. En este año de 1990 el promedio de ocupantes por vivienda bajó a 6.1 y en el estado a 5.5 ocupantes por vivienda.

De acuerdo al Conteo de Población y Vivienda del INEGI, para 1995 el número de viviendas particulares se incrementó a 10,604, con una tasa de crecimiento de 4.1% de 1990 a 1995, en tanto, el esta